Cómo saber si mi hijo está creciendo y desarrollándose bien.

En ocasiones parece una competencia, desde el nacimiento, para ver quien tiene el hijo más grande, más gordito, más listo, más alto; es así como en la convivencia familiar comparamos sobrinos o antecedentes familiares (si el papá o la mamá también fueron gordos, flacos, altos o chaparros) o en la convivencia de la guardería, escuela, deportivo, club social, comparamos con los hijos de los nuevos y viejos amigos.
¿Quién tiene la razón?, ¿realmente nuestro hijo es el más pequeño o el más grandote?, ¿cómo saber si mi hijo está creciendo bien? Partamos del principio de que existen diferentes complexiones en todos los seres humanos, desde el nacimiento hasta la vejez.
El hecho de ser delgado o de baja estatura en la niñez no condiciona que en la juventud o edad adulta se mantenga dicha complexión, además debemos tomar en cuenta la genética (herencia) que influye notablemente, pero no como único factor, en la complexión de los hijos; es de esperarse que padres altos tengan hijos altos.
Si tomamos en cuenta estos factores: genética, alimentación, medio socioeconómico, ausencia de enfermedades graves o repetitivas, ejercicio, y les son favorables, es de esperarse que nuestros hijos crezcan y se desarrollen bien.
La forma específica de comprobarlo es llevando el peso y la talla de una edad determinada a las gráficas o tablas poblacionales en donde encontraremos una zona promedio, una zona baja y otra zona alta, todas ellas son normales y según la complexión de nuestros hijos ellos estarán en cualquiera de esas tres.
Encontraremos niños que estarán por debajo de la zona baja, pudiendo deberse a múltiples factores, por ejemplo los prematuros o los que han padecido enfermedades, ellos no pueden seguirse comparando con las gráficas generales, tendremos que llevarlos a una gráfica personal, los compararemos a ellos con ellos mismos. Existe una expectativa conocida de cuánto deben crecer según cada etapa pediátrica, y ellos estarán creciendo bien si cumplen esas expectativas y un poco más para alcanzar, al paso del tiempo, las gráficas de crecimiento poblacional.
Una guía fácil para saber si su niña o su niño están creciendo bien es que al año de edad se triplica el peso que tenía al nacer; a los dos años se cuadruplica y de allí en adelante se ganan en promedio 2 kg por año hasta los 7 años.
Respecto a la talla durante el primer año de vida crecen alrededor de 25 centímetros, en el segundo año aumentan su estatura en un promedio de 12 centímetros, en el tercero 8 centímetros y entre los 4 y 10 años es normal que el crecimiento oscile entre 5 y 6 centímetros por año.
La recomendación para conocer exactamente si nuestro hijo está creciendo bien, es acudir con el pediatra. Durante el primer año de vida del niño es necesario visitarlo cada mes, el segundo año, cada tres meses, del tercero al quinto año, cada seis meses y de los 6 años en adelante cada año.
Nuestro papel como padres es proporcionarles lo necesario para su crecimiento, los factores ya mencionados: alimentación adecuada en calidad y cantidad, un medio ambiente favorable, la práctica de ejercicio, atención médica oportuna y amor, mucho amor.
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Contínua
Dr. Alberto Medina Chanona
 
Pediatría Integral

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